COMMUNITY MANAGER

Seguro que en más de una ocasión tú también te has encontrado con que la imagen que ofrece una firma de moda en sus perfiles sociales no tiene nada que ver con la que nos encontramos al entrar en sus tiendas físicas. Esto se debe a un grave fallo de comunicación entre el community manager y el resto de departamentos de la empresa. Es por ello que en Las Tendenciosas abarcamos el coaching retail en un sentido más amplio, velando por la buena imagen de un negocio, tanto en el entorno online como offline. Nuestro principal objetivo es que el buen hacer en las redes sociales no solo consiga un importante número de seguidores fieles, sino que éstos se conviertan en consumidores reales, incrementando nuestras ventas.

¿Quién es el Community Manager?

El Community Manager es un profesional cualificado que representa a una o a varias firmas en el ámbito digital, donde ejerce de nexo de unión entre la empresa y los consumidores, manteniendo y acrecentando relaciones duraderas entre ambos, gracias a las ventajas que ofrecen los medios sociales. Es la cara humana y amable de una empresa.

¿Por qué necesita una empresa incorporar este perfil profesional?

La llegada de las nuevas herramientas de la Web 2.0 basadas en un sistema de comunicación bidireccional ha cambiado la forma en la que las empresas se relacionan con los consumidores (interactividad). Por otro lado, la aparición de los smartphones o teléfonos inteligentes, han hecho posible que el usuario pueda recibir o compartir información de una manera sencilla, independientemente de su ubicación (usuario hiperconetado), favoreciendo la viralidad en tiempo record de la información que se encuentra en la red.

Esta interacción que caracteriza la nueva era digital ha desencadenado la aparición de un nuevo tipo de consumidor que abandona su actitud pasiva como simple receptor de la información publicitaria, para pasar a ser un usuario activo capaz de generar y compartir sus propios contenidos. Se trata del prosumer que, a través de las plataformas de la Web 2.0, tienen el poder de dañar o ensalzar la imagen de una empresa.

Pensemos por ejemplo en cuántos de nosotros consultamos las opiniones y la información que circula en la red sobre un determinado producto antes de decidirnos a comprarlo. Es aquí precisamente donde reside el poder de los prosumers, puesto que el usuario se fía más de las valoraciones que encuentra en su comunidad que de lo que le llega por la publicidad.

De todo ello nace la imperiosa necesidad no sólo de que las empresas estén presentes activamente en las redes sociales, sino de que cuenten, para su representación, con uno o varios profesionales con la formación y cualidades precisas para conocer en todo momento lo que los consumidores opinan sobre la firma, así como de su competencia y del sector en el que opera, y gestionar acciones de comunicación, promoción y marketing que consigan mejorar nuestra imagen de marca. Dicho de otra forma, el community manager debe saber escuchar los intereses de los clientes y saber comunicar las necesidades de la empresa haciendo que ambos coincidan, mediante la creación de vínculos emocionales.

Sin embargo, toda esta labor que se lleva a cabo en el entorno online, no sirve de nada si no existe un flujo de comunicación continuo entre el Community Manager y los principales departamentos de la empresa trabajando juntos (pero no revueltos) por un mismo objetivo.